Se sentía la brisa fresca de la noche.
Joshua curvó sus labios en una sonrisa de satisfacción y miró a Luna con frialdad. “¿Por qué me odias?”.
“Te odio…”. Luna dejó escapar una risa seca y lo miró. “¡Te odio porque yo no te importo una mierd*, y tampoco te importa una mierd* Nellie!”.
Joshua sacó un paquete de cigarrillos de su bolsillo y encendió uno. “¿Qué quieres decir con que no me importa una mierd* Nellie?”.
Luna se quedó helada. “Si ella te importara... entonces ¿por qué no castigast