El rostro de Fiona palideció al instante ante las palabras de Luna. Ella se mordió los labios y dijo en voz baja y agraviada: "Estoy aquí para disculparme. Anoche fue realmente mi culpa. No debí haber... envenenado el plato".
Fiona bajó la cabeza. Su voz era débil y a la vez sonaba agraviada. "No dormí bien anoche. Me arrepiento mucho de mis acciones. Gracias a Dios que sabías que la abuela Lynch era alérgica a los maníes, por eso pusiste tantos maníes triturados en ese plato. Si la abuela Lync