Capítulo 14. Esa no es una respuesta
Bruno pasó a buscar a Valentina al día siguiente como habían acordado. Se bajó del auto y la saludó con un beso en la mejilla. Estaba hermosa, apenas pudo resistir las ganas de besarla como quería, no lo hizo porque estaba sosteniendo al bebé. Su atracción por ella cada vez era más intensa, y Valentina se sentía igual por él. Su corazón comenzó a dar tumbos desde que lo vio bajándose del auto, era tan guapo, tan seguro, tan apasionado…
Bruno se ocupó de instalar el portabebés en el asiento y