Capítulo 84.
Zarya.
Regreso a donde tengo que entrar y está completamente vacío otra vez. Ni un alma se asoma y sé que es el momento
Bajo mi mano a la pierna donde está la funda de mi arma junto a dos dagas y la tarjeta que le quité al imbécil con quien tropecé. Sonrío caminando hasta abrir la puerta que me da paso hacia adentro.
Cierro guardando lo que me da acceso de nuevo, yendo por el pasillo que se abre en dos llevándome a una oficina con letras doradas que tienen una M y una T entrelazadas, o quizá