Capítulo 50.
Narrador omnisciente
La rabia que recorre al comandante no se aplaca con nada. Está furioso por lo que su mente máquina y se niega a sí misma la que sucede.
El frío clima no ayuda en nada cuando cree que el excesivo calor que siente es por ello, que lo que descifró solo es una jugada de su cabeza, encontrando sentido a todo para, por fin estar a la par de sus contrincantes.
El enojo lo corroe y por eso se quita la camisa golpeando una y otra vez el saco de arena que se mueve violentamente.