capitulo 107:El pálido amanecer de las dudas
La penumbra del dormitorio principal en el departamento de Emma se sentía densa, casi sofocante. Las primeras luces de la mañana apenas lograban filtrar sus destellos grises a través de las cortinas semiabiertas, proyectando sombras alargadas sobre la cama matrimonial. Emma no había pegado el ojo en toda la noche. El teléfono móvil continuaba oculto debajo de su almohada, pero no necesitaba encender la pantalla para ver de nuevo la imagen: la siluet