Capítulo 63: La cuna de cenizas.
El murmullo de la ciudad se derramaba sobre el departamento del centro con una lentitud de agua estancada. En la penumbra de la sala, iluminada únicamente por el tenue resplandor dorado que se colaba entre las rendijas de las persianas, Jacob permanecía sentado en el borde del sofá, con los codos apoyados sobre las rodillas y las manos entrelazadas en un candado apretado y doloroso.
A su lado, Emma lo observaba en silencio, sin atreverse a romper el frágil cas