Isla
Observo con furia e impotencia al maldito hombre que dice ser mi padre, es un maldito bastardo y ahora mismo lo único que quiero hacer es cortarle la garganta, siempre supo de la obsesión que su hermano tuvo por mí y jamás tuvo las pelotas para decirlo, es su culpa, todo lo que me paso es su maldita culpa.
—Tranquilízate nena, es tu padre no puedes matarlo —dice mi hermana intentando hacer que suelte a Damion el cual tengo en el piso con un cuchillo en la garganta.
—¿Alguna vez te import