Xavier:
Apostados frente al sitio en que se ha ocultado mi adversario, contemplo el panorama a través de mis binoculares.
—Son alrededor de doscientos hombres, mi líder. Y todos tienen pinta de la gente de su tío.
El comentario de Kalvin era absolutamente innecesario, porque esas exactas conclusiones las había sacado yo, ya.
—¿Es prudente atacar ahora, Xav? Estarán prevenidos. Nos verían llegar, y es un riesgo demasiado grande. Podrían lastimar a Yudith.- Susurró Mark.
¡Joder!
Él tenía razón.