Jade.
Al llegar a casa subí directamente al cuarto no sin antes de darle una pequeña mirada coqueta con una sonrisa en mi rostro.
Avance rápidamente sintiendo sus pasos detrás de mí, esa especie de persecución me éxito. Entre la habitación quitando mi abrigo y empecé a desabrochar mi camisa, cuando la puerta se abrió y sentí sus pasos al detenerse a mi espalda.
—Eres mi perdición, un día me causaras la muerte, pero si muero entre tus brazos, será como ser recibido en el cielo.
Me gire terminado