37 QUIERO PEDIRLE A MI ESPOSA...
Como el médico se los informó, después de algunos eternos minutos, les estaban dando las indicaciones de la habitación a la que trasladaron a Manuel.
Ambos se dirigieron de inmediato a donde les indicaron. Estaba inconsciente, pero estaba bien, Valeria abrazaba a su hijo y trataba de reconfortarlo. Aunque ya era casi un adulto, no dejaba de ser su padre el que yacía inconsciente en esa cama de hospital.
Estaba conectado a las vías del suero y a otras máquinas más. Tenía el pecho descubierto, se