14 UN CONSEJO... NO TE ENAMORES
Ella solo abrió los ojos como platos. No dijo nada, era algo extraño, ¿cómo podía amar a alguien que no conocí? ¿a alguien que solo había mirado dos veces?
Después de eso, ya no cruzaron palabras hasta que llegaron al estacionamiento del “Bianchi”, de ahí solo se despidieron como dos compañeros de trabajo.
Se besaron en la mejilla y Valeria salió del coche, dirigiéndose al propio, sentía su mirada sobre ella. Llegó a su coche, al subir, se miraron y sonrieron como tontos, de ahí cada uno tomó s