Después que salieron Noah y Thania de la habitación simplemente tomé asiento en el sofá del final y comencé a llorar como una magdalena, verlo de nuevo envueltos en esta clase de situación había sido demasiado difícil para mí, más por las palabras que me había dicho, aunque no lo culpo, me habían herido, pero yo lo había herido mucho más a él diciéndole que además de con él estaba con uno de los inversionistas más influyentes de su empresa, como si fuera la clase de persona que evitaba siempre