72. Una dura elección
En ese momento, Mariel reunió valor y se dio la vuelta para mirar de frente a sus hermanos. Los cuatro quedaron perplejos. Por un lado, no la reconocían del todo; por otro, no podían creer que estuviera al lado del rey.
—Mariel… —murmuró Héctor, dando un paso al frente.
Karim, de inmediato, la protegió con más fuerza. —Le pido que no se acerque a mi prometida —dijo con seriedad.
Mariel lo miró, atónita. —¿Qué estás haciendo? —susurró, desconcertada.
—Estoy pidiéndote que seas mi esposa… de una f