Mauricio: — Señora ya llegamos —
Derin: — Gracias, Mauricio —
Nos bajamos y tome la mano de mis niños, sin embargo, Sheyla me soltó.
Sheyla: — Yo puedo sola —
Andrea: — Hija cuando entremos a la clínica te dejo caminar sola —
Sheyla: — No —
Tomé la mano de Sheyla y aunque se puso a llorar ingresé con ella a la clínica.
Andrea: — Hija escucha, eres aun muy pequeña y había que cruzar una calle por eso no te podía dejar caminar sola —
Soltando mi mano con molestia se apartó de mí y abrazo fuerte su