Llegamos a la clínica y le sacaron la muestra de sangre a Amelia de inmediato. Me sentí tan nerviosa como ella mientras esperábamos los resultados del análisis, pero con la esperanza viva de que esta vez sí tendrían esa noticia tan maravillosa que tanto esperan todos.
—Que cómico, ¿no? — reí al recordar hace algún tiempo atrás—. Cuando Serena hacías cruces para que no diera positivo el resultado, y ahora mírate, rezando para que se les haga el milagrito.
—Era diferente, en ese entonces no pensé