Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl día era claro, hermoso, con nubes errando en un cielo azul intenso y las cintas de colores que adornaban la plaza, flameaban en el aire y se enredaban en los árboles que daban sombra a las personas que se encontraban en el lugar. Entre la música y el escándalo que provenía de aquellos borrachos, se acercaron dos amigos de Gustavo. Venían bailando y hablando alborotadamente, y oí cuando uno le preguntó al otro:
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