~•Maya•~
Me di la vuelta sobre mi espalda y me puse rígida por un segundo antes de abrir los ojos poco a poco. Mi mirada aterrizó en el espacio junto a mí.
Estaba vacío.
Lo cual era extraño — porque sé que Liam no es madrugador.
Me senté y de inmediato sentí un dolor de cabeza punzante atravesarme el cráneo. Gemí, presionando ambas manos a los lados de mi cabeza.
Maldito ese trago.
Si mal no recuerdo, solo había tomado dos vasos — dos vasitos — ¿y esto es lo que recibo a cambio? Un cráneo palpi