Capítulo 95. Es demasiado tarde
Mientras Mina fue sorprendida por Henry, los mellizos y el resto de la familia; Alexander miró a Belinda, estaba nerviosa, pálida y ojerosa, habían llegado al amanecer a la ciudad de Los Ángeles, Alex creyó que iban a separarse, pero se sorprendió cuando Belinda le pidió quedarse a dormir con él.
—Puedes esperar un poco más, Belinda —le aconsejó, ofreciéndole una taza de café, lo necesitaba, la pobre no había podido dormir.
—No puedo esperar más, Alex, tengo que hablar con Abraham, tenemos que