Capítulo 73. Gracias por existir.
El gemido de Mina se perdió en la boca de Henry cuando profundizó el beso, su mano se deslizó de su mejilla a su cuello y con una lentitud casi mortal, recostó el cuerpo de Mina sobre la cama. Henry se colocó sobre ella, sus ojos se encontraron, mientras sus labios se separaron en busca de aire.
—Te amo —susurró Mina con la voz agitada, los labios hinchados y la voz ronca por el deseo que se abrió paso por su cuerpo.
Henry le sonrió y volvió a apoderarse de sus labios, mientras sus manos se des