Capítulo 40. Visita inesperada
Henry estacionó el auto frente a la casa Williams, Nicole había rebasado todos los límites permitidos. Visitar de manera inesperada la casa de sus padres y hacer que sus hijos supieran la verdad de esa manera, era imperdonable. La culpa por haberla dejado desapareció de inmediato y en su lugar una ola de enojo quedó.
Él se bajó y se dirigió a la puerta, tocó el timbre con discreción, tampoco era un loco maniático que iba a atacarla, pero sí le dejaría en claro un par de cosas.
—Henry —dijo Nico