Luego de aquella propuesta inesperada, Chelsea estuvo toda la noche sin dejar de pensar, llena de angustia y de dudas. Era como si el universo se hubiese empeñado en ponerla a prueba en esas semanas, dos propuestas irresistibles por parte de Fred que la ponían en jaque frente a su propia realidad. Ya había aceptado trabajar con él por la misma necesidad que tenía de resolver su situación rápidamente. Ahora aquella segunda oferta sumamente tentadora la mantenía despierta, realmente casarse con F