—¿Te atreviste a llamarlo? —preguntó Gustavo al ver lo que acababa de hacer su amiga— No, no, no. De verdad, ¿Estás segura que eres mi triki? ¿No te abdujeron los extraterrestres, verdad?
—Creo que estar esos días sin ti, me sirvieron para pondr en práctica todo lo que habias estado diciéndome mes tras mes, día tras día, hora tras horas.
—¡OMG! Ahora ya perdí a ka única amiga a quien podía llamarle la atención. Pues bien, vamos para que te arregles porque tienes que estar fabulosa para cuando l