PROPUESTAS INESPERADAS
[MICHAEL]
Me tiene sentada entre sus piernas, completamente rodeada por su cuerpo, con sus brazos firmes alrededor de mi cintura y su barbilla apoyada sobre mi hombro. Entre nosotros se ha instalado un silencio profundo, uno de esos que no incomodan, pero que pesan, porque vienen cargados de todo lo que acabamos de decirnos.
Puedo escuchar su respiración, sentir cómo su pecho sube y baja contra mi espalda, y no me cuesta imaginar todo lo que está pasando por su cabeza. Lo