NO DEBÍ PERDER
[MICHAEL]
No conozco su cocina lo suficiente como para moverme con soltura, pero aun así encuentro la forma de arreglármelas. Preparo café con movimientos más lentos de lo habitual, exprimo naranjas intentando no hacer demasiado ruido y dejo unas tostadas sobre la mesa, cuidando cada gesto como si eso pudiera compensar, de alguna forma absurda, todo lo que no hice cuando debía.
Mientras me muevo por ese espacio, hay una sensación que empieza a instalarse sin permiso. No es comodi