Mundo ficciónIniciar sesión-Solo un poco más- murmuró Celia para sí misma- puedo detener el sangrado, solo un poco más
Yumi se sentó en el áspero piso de la Tienda Medica, apoyada contra unos armarios que se encontraban contra la pared divisoria. Con dificultad, levantó su brazo débil para limpiarse el sudor que tanto le costó ganarse en la frente.
-Celia, detente antes







