**Punto de vista de Ella**
La ciudad pasaba a toda velocidad en un borrón de neones distorsionados y luces de freno que se alejaban. Lucian no tomó uno de sus vehículos de la flota Blackwood; condujo él mismo una bestia de coche negro mate que rugía con un zumbido bajo y depredador. Dentro de la cabina, el aire era diferente: sabía a cuero caro, lluvia fría y la electricidad persistente de la historia que acababa de contarme.
Para cuando llegamos al garaje subterráneo de un monolito de cristal