POV de Ella
Para la tercera semana, comprendí algo importante sobre la casa Blackwood.
Nada ruidoso importaba.
No eran las voces alzadas o las discusiones las que decidían las cosas aquí. Eran las pausas. Los silencios. Los momentos en que alguien elegía no hablar. Ahí es donde residía el verdadero poder.
Lo aprendí observando.
Esa mañana, me senté en el extremo de la mesa del desayuno con una taza de té que se enfriaba lentamente entre mis manos. Realmente no la estaba bebiendo. Estaba escucha