Me subí al dormitorio, entré en el cuarto de baño para ducharme como me dijo el padre de mi hijo, Una vez que ya me duche, me puse la toalla tapando mi cuerpo, viendo entrar a Alex en el dormitorio.
—- Alex, no quería que te enfadas conmigo, lo siento espero que me perdones — le dije viendo lo serio que estaba.
—-- Está bien, quitate la toalla, te voy a poner una crema que te aliviará la rojez que tienes — me dijo.
Me tumbe boca abajo en la cama, notando el fresco de la pomada y la suavidad de