Julie Peterson
Durante toda la mañana he estado sentado con el alma pendiendo de un hilo en el lobby de la empresa de Derek Mayer. Han pasado dos horas y aún más aque me recibe aunque sé que está en la empresa.
La recepcionista me anunció y me puso en espera desde entonces. «Maldito arrogante»
La chica solo cumplió con sus ordenes directas y me explico educada y amablemente que hasta que no terminara la junta de accionistas no sería atendida y que eso podía llevarse perfectamente todo el ma