VICTORIA
¡Amiga! No tienes idea lo que se sentí al subirme por primera vez a un avión privado; esto si que es vida, este aparato es lo mas lujoso que hayan visto mis inocentes ojos, sillones en cuero y acabados en madera caoba que lo hacen parecer mas la sala de estar de un departamento pijo que un avión. El auxiliar de vuelo nos atiende como reyes cuando nos hemos acomodado en nuestros lugares; me pregunta si quiero que asegure mis pertenencias, pero no hay mucho que guardar ya que no traigo m