Mundo ficciónIniciar sesiónLos dos Blotter nos recibieron con expresiones adustas, y parecieron aliviados cuando preguntamos por mapas en vez de insistir con hijos naturales y esas cosas descabelladas. El señor Blotter pareció llegar a la conclusión de que el honor de la familia ya no corría riesgo y nos dejó con Ann Lori. Ella nos llevó de regreso a la mesa de caoba, liberó la mitad por el sencillo método de apilar todo en el otro extremo, y abrió uno de l







