Mundo de ficçãoIniciar sessão¡Pennhurst al fin! Hacía casi dos meses de mi última visita, y me costaba no acelerar en mi impaciencia por llegar. ¡Y ahora lo tenía a la vista!
—Tranquila, muchacha —rió Amy—. Todavía es temprano para que vayas a ver a Kujo.
Ni me molesté en responder. Por supuesto que Brett había solicitado la presencia de la médium, y por supuesto que ella no tenía absolutamente nada mejor que hacer que venir conmigo. Pero en mi auto, así no me la pasaría conteniendo el aliento, las manos en







