—No nos hagas daño yo jamás te hice nada malo, si quieres déjanos acá y huye, nosotros no diremos nada te lo prometo solo huye y ve hacer tu vida en otro país, tratando de hacer las cosas bien por favor, pero no nos hagas daño te lo pido —Dije mientras lágrimas corrían por mi rostro
Yo ya había terminado de quitar la cinta de mis manos que tenía atadas, pero estaba buscando el momento de poder huir de allí con la señora Emma, luego Joao me observa mientras expresaba gestos de molestia y me dice