Desperté en medio de una habitación con poca luz. Al tratar de levantarme de la cama, no pude hacerlo por la misma pesadez y cansancio que sentía. No conocía el lugar en el que me encontraba y tampoco tenía intención de saber. Ante lo poco que logré recordar, esa angustia y desesperación volvió a hacerse presente. ¿Por qué me tuvo que pasarme esto a mí? Ese viejo asqueroso no solo me arruinó mi inocencia, sino también se atrevió a dejarme marcada de por vida.
—¿Cómo te sientes, Bell? — Cora me