Capítulo 41.
Jace tenía la vista fija en Kiara cada segundo que pasaba. Pues jamás habían tenido frente a ellos el desacato vuelto una persona, y no solo eso sino dando órdenes a quienes, según su criterio, estaban sobre ella.
Pero ella no se volvió una oruga o pretendió esconderse, sino sacó el par de alas que por mucho tiempo le habían hecho bajar, demostrando por qué el Don dijo que era un lugar que sí podía lucir.
__ No encontramos nada en la zona norte. - dijo Mordred.
__ Oeste, vacío. - exclamó Philli