El frío del agua la ayudó a calmarse, a centrarse. Se repetía a sí misma que debía mantener la calma, pero la imagen del rostro serio y severo de Cael Van Der Wijk no dejaba de aparecer en su mente. ¿Qué pasaría si él se enteraba? ¿Sería capaz de enfrentar su furia? ¿O peor aún, su desprecio?
"Primero debo confirmar la verdad", pensó, apoyando las manos contra las baldosas frías de la pared. "No puedo dejarme llevar por suposiciones. Quizá todo esto es una coincidencia... Quizá estoy equivocada