Mundo ficciónIniciar sesiónSiran solo pudo reaccionar de una forma al ver a su alfa en el suelo con la sangre brotando del cuello, convertirse en un enorme lobo color arena, agarrar por el lomo al lobo agresor desgarrando también la piel y lanzarlo con todas sus fuerzas contra la pared contraria. No le importó quién fuera, no le importaba las consecuencias, solo sabía que su alfa había sido agredido y eso era imperdonable.







