Fidelia ya no era ella misma. Una personalidad totalmente nueva se había hecho cargo, una muy lejos de ella. Y la persona a cargo era... Nyra.
Nyra salió de la bañera y fue al armario.
"Oh, Dios, ¿qué son estos vestidos horribles?" Ella murmuró, resurrando a través de la tela. Siguió moviendo la ropa, tratando de encontrar la que le quedaba perfectamente.
Luego encontró una chaqueta de cuero rojo oscuro. Su sonrisa se extendió por sus labios.
Se puso unos vaqueros ajustados y les puso la chaque