La mujer en la cocina era increíblemente virtuosa. Aino la seguía como una pequeña cola mientras ella se ocupaba de la cocina. "Tía Jane, las almejas al vapor que quería mi Mami, ¿ya están listas? Quiero probar una ahora".
"Je, je". Jane se rio de sus travesuras. "Están calientes. Te daré una, pero primero espera a que se enfríe, ¿de acuerdo?".
Aino asintió de inmediato. "De acuerdo, Tía Jane".
Jane sacó una para Aino y la puso en un plato pequeño para que se enfriara. Un minuto después, l