"Si vuelves a mencionar su nombre delante de mí, le romperé las piernas y lo arrojaré a un río caudaloso", dijo Sebastian sin expresión alguna en su rostro.
Tanto Sabrina como Kingston se quedaron congelados al escucharlo.
Kingston miró hacia atrás con impotencia y pensó para sí mismo: "Señora Ford, usted... ¿cómo pudo...? Ha estado con el Amo Sebastian ya por un tiempo, sabe que es un hombre intenso, pero ¿cómo se le olvida el hecho de que también se pone celoso con mucha facilidad?".
Sab