Todo el mundo se quedó boquiabierto al escuchar esto.
Especialmente Emma.
Ella miró a Sabrina y a Sebastian con extrañeza.
El grupo de mujeres detrás de Emma estaban tan asustadas que les temblaban las piernas. Muchas de ellas querían escapar, pero nadie se atrevía. Nadie se atrevió a decir nada.
Se limitaron a mirar a Yasmine, arrodillada frente a Sabrina pidiendo clemencia, como si fueran zombis.
La expresión de Sabrina era fría: "Lo siento, le has preguntado a la persona equivocada"