‘¿Ayudarlo a vestirse?’. Sabrina no pudo evitar repetir esas palabras en su mente. Nunca había ayudado a un hombre a vestirse. No sabía ni por dónde empezar, pero al ver que él esperaba con los dos brazos levantados en el aire, siguió la orden y tomó la parte superior del pijama con la mano. Primero por el hombro izquierdo y luego por el derecho, con los dos brazos metidos en las mangas, solo quedaba abrochar.
Ella se dio cuenta de que estaba muy cerca de él mientras lo hacía, tanto que práctic