Era mejor sentarse allí con Sebastian. Cuando Sebastian salió a contestar el teléfono, Sabrina se sintió extremadamente incómoda. En aquella enorme sala, las miradas de todos se posaron en ella.
Alex tenía una sonrisa en la cara y Martin se veía tranquilo. Kelvin miró a Alex con curiosidad, queriendo saber algo de él. En los últimos años, Kelvin había estado casi siempre en el suroeste del país y rara vez se relacionaba con Sebastian, por lo que no sabía lo que estaba sucediendo en estos moment