“¿Oh?”, respondió Sebastian. Nunca le había preguntado realmente sobre su futuro.
Eso era porque Aino tenía solo trece años. Ella todavía tenía un largo camino por delante antes de tener que pensar en su futuro. Sebastian pensaba que ella tenía que pasar por todo el proceso de la escuela primaria, la secundaria, el instituto, la universidad y los estudios en el extranjero. Eso le tomaría al menos más de diez años. Era realmente demasiado pronto para pensar en su futuro profesional en ese moment