Kingston estaba tan asustado que los músculos de su pantorrilla se acalambraban. Ambas piernas le temblaban mientras tartamudeaba: “A-amo Sebastian, mire… afuera, mire quién está aquí”.
Sebastian levantó su mirada para ver a Alex de pie junto a la puerta con una expresión sombría. La expresión de Alex parecía un cuchillo listo para ser lanzado. Miraba a Sebastian con una mirada fría y seria, pero su tono era tan casual como el de Sebastian. “Sebastian, ¿quieres tirar a Ryan al río para aliment