“Solo que nunca imaginé que él…”.
“Lo sé. Lo entiendo”. Zayn sonrió. “No estás enamorada de Nigel, y seguramente tampoco te enamoraras de mí. Sabrina, créeme cuando te digo que no tengo intención de que te enamores de mí. Soy yo quien se ha dejado encantar inevitablemente por ti y por eso, estoy dispuesto a hacer cualquier cosa para mantenerte a salvo. Ten por seguro que nunca haré nada que te perjudique o te obligue a hacer lo que no estás dispuesta a hacer, nunca”.
“Gracias, Zayn. Cuidaré de