Sobresaltada, Emma se levantó de la cama. "¿Quién eres?".
La voz ronca del otro lado seguía pidiendo ayuda: "A…ayúdame...".
"¿Lily?".
"Mm…". Lily luchó por responder.
"¿Acaso no estás con Holden Payne? ¿No estás embarazada de él? ¿Qué te pasó?".
Mientras tanto, Lily estaba encerrada en una celda, sus labios tan secos que la piel se le estaba pelando. Si hubiera sabido que terminaría así, nunca habría acudido a Holden en busca de ayuda. En un principio pensó que él estaría con ella por e