Sean se quedó sin habla. Nunca esperó que fuera Sabrina, y menos que le hiciera esa pregunta.
Rose le preguntó a él: "¿Quién llama?".
"Sabrina".
Rose entendió al instante el motivo por el cual Sabrina estaba llamando. Entonces dijo: “¡Dile que Holden no está aquí!”.
Sean parpadeó hacia ella. Holden, quien permanecía atrapado por los guardaespaldas, seguía forcejeando. “¿Quién soy exactamente? ¡Soy una escoria que fue abandonada por mis padres! ¡Soy una escoria! ¡No soy el cuarto hijo de la