La escena frente a sus ojos era un caos.
Sabrina no pudo evitar resoplar.
“Sabbie, ¿qué… qué pasó?”. Gloria miró a su hija de rostro tranquilo.
La expresión de Sabrina se llenó de una desesperación que no se podía ocultar. “Mamá, está bien. Las cosas que estaban destinadas a pasar, pasarán, y no podemos escondernos de eso porque en este mundo hay muchas personas que piensan que nosotras dos merecemos sufrir. Muchos que no se merecen sus puestos sienten que somos nosotras las que deberíamos s